Emprendedoritis

Posted on 27 junio, 2011

Alrededor de la actividad de emprender aparecen varias actividades y productos sobrevolando por ahí con el objetivo de ayudar y “potenciar” el emprendimiento. Eventos relacionados con las “start-ups”, networking, cursos de perfeccionamiento, libros sobre el tema, blogs, videos inspiradores, twitteros “gurúes” y muchas cosas más.

Todo esto se empieza a volver un poco adictivo y se corre el riesgo de descuidar lo que realmente importa: trabajar en nuestra idea. No digo que todas estas actividades no tengan sentido, sí que las tienen e importan. Pero siempre en su medida correcta, sin dejar que se conviertan en “la actividad” por sí mismas. Es fundamental estar preparados, inspirados, hacer contactos y estar metidos en lo que pasa en la actualidad, pero todo carece de sentido sin la existencia del proyecto en sí (y de la calidad del mismo).

Lo atractivo de estas “distracciones” es que nos permiten esquivar el bulto de hacer lo que se necesita hacer sin sentir tanta culpa porque, eh, “esto me va a servir después” o “necesito aprender mas del tema para hacer las cosas mejor”. Esto es alimento para la resistencia, esa parte nuestra que nos pone el freno, que inventa escusas para postergar cualquier actividad que nos ponga en peligro o riesgo (como puede ser crear algo y exponerlo al público para que cualquiera lo critique). El mejor amigo de la resistencia es la procrastinación.

Este es un video que explica mas en detalle la resistencia. Al parecer, tiene su origen en la parte mas primitiva del cerebro, llamada “el cerebro de lagartija” o “Lizard brain“. Seth Godin, autor de Linchpin (libro muy interesante) habla de la resistencia y como vencerla, recomendable si tienen un tiempito.

He visto mucha gente demasiado concentradas en todas estas cosas “secundarias“. Que el “elevator pitch” esto, que el “VC” lo otro, que guarda con la burbuja; dejando en segundo plano quizás lo más importante: crear algo de valor, validar nuestra idea/proyecto, trabajar en tener un buen producto, asegurarse que funcione y que resuelva los problemas que los clientes tienen y, no menos importante, como hacer plata con eso (en el caso que sea una actividad comercial).

Escribo estas palabras sin intención que suene como un predicamento, yo varias veces soy víctima de la resistencia. Mi intención es que sirva a modo de recordatorio y no caer en la tentación de descuidar lo que importa dentro de todo este, muy entretenido, lío :)